miércoles, 22 de abril de 2020

FOTOS ANTERIORES AL CONFINAMIENTO


¿"Andestá" mi churumbel?

¿Premonitorio?...nooooo...hace ya un año que siento que yo no manejo mis hilos.



¿Quién me hubiera dicho que éste año Arabia Saudí iba a ser el viaje del año? Por primera vez salí del hotel en Ryhad.Quieren abrirse al turismo y dejan a la extranjeras salir vestidas a la occidental por la calle.Pero aunque la capital sigue careciendo de interés la visita a Hegra valió la pena.Solo estábamos los laureados por los Nobel y nosotros.Y yo solo conozco otro enclave nabateano que supere a Hegra y ese es Petra.




Fue emocionante por lo inesperado y nos faltó ver el Maraya Concert Hall pero Al Ula es muy pequeño y los del Nobel tenían el concierto cerrado.Pero fueron doce horas muy bien aprovechadas.
 Cuando empezó el confinamiento a mi me pilló yendo a Fargo.Solo el nombre es taaaaan lol.

Esto es todo lo que vi.

¿Todos bien?

lunes, 13 de abril de 2020

LOS LIBROS QUE LEí ANTES DEL CONFINAMIENTO

Rialto,11 de Belén Rubiano.He decidido que cuando vuelvan a abrir las librerías me compraré todos los libros de la editorial Asteroide, que ,pese a que el formato pseudobolsillo no me convence, jamás me defraudan.Eso no quiere decir nada más que sus responsables tienen gustos parecidos a los míos.En éste caso es una librera sevillana que ha escrito sobre su experiencia de una manera muy entretenida.

El embalse 13 de John McGregor.El autor es profesor de literatura creativa y se nota.Una manera muy original de relatar pero que me produjo cierta ansiedad por el realismo del argumento.También de Asteroide  y también recomendado por Ro de "soy prrofesora...y más" que pese a que no me gusta todo lo que recomienda sí sé por sus recomendaciones cual me va a gustar.

-Entre ellos de Richard Ford.Es un retrato de sus padres y su peculiar estilo de vida(muy norteamericano por otra parte), habiendo una diferencia de treinta y cinco años entre lo que escribió sobre su padre y lo escrito sobre su madre.Muy entrañable.

La víspera de casi todo de Víctor del Árbol.Me había leído otro del autor y cogí éste de la biblioteca.Mero entretenimiento.Policíaco tierno.

Crucero de verano de Truman Capote.No había leído más que "A sangre fría" de Capote y me apetecía leer otro.Muy bien escrito pese a que la trama no me llegó.

El gallo de oro de Juan Rulfo.Lo vi en una librería-café en Ciudad de México y lo compré porque Rivas me había dicho que el autor está entre sus preferidos.Es un cuento con moraleja aunque lo llamen novela corta.Creo que hubo una película con Fuentes y García Márquez implicados.

El expreso de Tokio de Seiko Matsumoto.En alguna parte leí que ésta novela era lo más dentro de la novela policiaca japonesa.Creo que más bien debió ser de las primeras.Es del 58 y me ha resultado muy infantil o básica.

La investigación de Philippe Claudel.Lo cogí de la biblioteca porque no tenían otro del autor.Es una distopía pero no me gustan las distopías.Demasiado absurda a mi entender.

Mar gruesa de Martín Amis.Relatos cortos.Los relatos cortos si me gustan, unos más acertados que otros pero entretenidos aunque ahora no me acuerde de ninguno.

Shogún, carta al teniente.De Lurgio Gavilán.Éste es de los que no olvidaré porque es real, porque es Sendero luminoso y porque me admira la bondad con la que, personas que han vivido situaciones extremas, son capaces de redirigir su vida.Ganas extremas de encontrar a Shogún.

Un asunto demasiado familiar de Rosa Ribas.Una novela de detectives con Barcelona de fondo.

Los pacientes del Doctor García de Almudena Grandes.Los leo muy distanciados uno de otros porque es una serie que me causa hartura.

El informe de Brodeck de Philippe Claudel.Éste si me ha gustado.Un pueblo pequeño, con grandes traumas.

El verano que mi madre tuvo los ojos verdes.De Tatiana Tîbuleac.También lo recomendó Ro.Muy emotivo con notas de crudeza.Relación madre-hijo digna de un estudio psiquiátrico.

Cuentos completos de Truman Capote.Unos con más suerte que otros pero indudablemente bien escritos pese a su juventud.

Y hasta aquí lo que leí el invierno pasado porque como no me gusta leer en digital y el confinamiento me pilló en el extranjero, para cuando pude volver, estaban echando el cierre a la tienda de la estación y no pude más que coger un par de libros al "tuntún" sin imaginarme que esto iba a ser tan largo.Intento aguantar sin comprar por internet que va contra mis principios pero...











miércoles, 19 de febrero de 2020

UN IMPULSO

Tenía que pasar tres días en New York entre una misión y otra.
Y me lié la manta a la cabeza.
Estoy sin lavavajillas ni aspiradora y ni sé cuando fue la última vez que estrené pero tenía todos los puntos de mi vida de una tarjeta y  con ellos le saqué un billete a mi churumbel(trece añicos ya) para que se viniera a compartir mi cuartito en Manhattan(que me lo pagaba la empresa).
Ella se tuvo que hacer la maleta y cogerse un AVE a la capital del reino y desde allí la acompañaban en el vuelo y entrada a E.E.U.U que tampoco era plan de que a mi me diera un infarto dejándola viajar sola.

Habíamos quedado en el CitizenM que es un hotelito no de los más caros del centro.Si queréis una opción más barata cogerlo al otro lado del Hudson que ya es New Jersey y en barco o tren solo se tarda quince minutos en cruzar.

Llegó después de haberse visto cuatro películas en el avión (la última de Tarantino incluida aprovechando que no tenía censura alguna) y enseguida hizo suya la habitación(aunque mi primera reacción fue de para qué te traes cosas que abultan y no son imprescindibles luego me pareció muy tierno que se trajera sus peluches ya que había sido su primer viaje sola).

Lo único que dió tiempo en esa gélida noche fue a asomarse a Times Square que como toma de contacto es perfecta.Con parada en la tienda de M&M's que a toda criatura amante del chocolate deja boquiabierta.Que en los luminosos de la plaza saliera un anuncio de Billie Eilish y de Coca-Cola era todo lo que podía pedir para sus primeras "stories".

Nos recogímos pronto para aprovechar el día siguiente y pese que a las dos de la mañana se despertó diciendo que ya había dormido suficiente, conseguimos dormir hasta las seis.Y a las ocho ya estábamos a pie del Empire State pero la niebla no había permitido abrir el mirador ni se esperaba que abriera en horas.

Así que nos cogimos el metro (las tarjetas hay que pagarlas en efectivo si eres extranjero) y nos fuimos a coger el ferry a State Island que es gratuito y te permite ver la estatua de la libertad desde lejos, ya que la visibilidad no acompañaba.

Después fuímos a visitar la estación central, donde todo el mundo se hace cruces de que esas sean las escaleras que en "Los intocables de Elliot Ness" se nos hicieron eternas y se hace la foto en el famoso reloj.
De ahí nos fuímos a comer una hamburguesa a un antro curiosísimo porque por no se qué ley de no expropiación está situado detrás de la recepción (literal) de un lujosísimo hotel.
Por la tarde se puso a llover y después de ver la famosa juguetería del Rockefeller Centre(esa en la que Tom Hanks baila en el piano, aunque cambió de ubicación).
Por supuesto bailó el piano y mucho más porque allí siempre hay "demos" de los juguetes más inverosímiles.Vió la famosa pista de patinaje que sin el árbol de navidad a ella no le pareció gran cosa.
Y como no iba a parar de llover nos cogimos un bus que por seis dólares te cruza al centro comercial de "outlets" del otro estado donde no se pagan impuestos por la ropa y el calzado.
Allí quedé que nos recogía un amigo mio y fuímos a su apartamento en Port Liberté donde flipó con los perros y gatos que tenía y nos invitaron a cenar en un bistro donde era el día de "all you can eat" de mejillones.

El segundo día aguantamos hasta las siete en la cama pero a las nueve ya estábamos en el "Top of the rocks" que es el mirador del Rockefeller.Las entradas son caras pero hay unos bonos que se pueden sacar por internet desde España que abaratan mucho el tema, solo que hay que sacarlos con tiempo, preferiblemente dos semanas.

La gran duda es si subir a éste mirador o al del Empire, hay quién escoge uno de día y otro de noche,
las vistas son mejores éstas porque puedes visualizar Central Park y sale el Empire en las fotos, pero los amantes del cine clásico(o sea, los adultos) prefieren el romanticismo del Empire.
La opción del One world trade center y la estación de Calatrava la dejé para el tercer día pero, las cosas del destino, luego ya no hubo opción.
Una hora más trade salió el sol y a pesar del frío nos fuímos a dar el paseo de rigor por el Central Park hasta el museo Gugenheim.


Escenas de innumerables películas.
Volvimos a coger el metro y nos dispusimos a cruzar el puente de Brooklyn que de no ser por el frío suele parecer una romería.



Ya en Brooklyn hicimos un alto para comer pizza (solo aceptan efectivo).




A éstas alturas de nuestro apretado programa ya me habían dicho que yo tenía que adelantar mi siguiente misión, así que tuve que contactar con una prima que también vive en New Jersey para que se hiciera cargo de mi hija al día siguiente desde que yo me fuera hasta veintiocho horas más tarde que salía su avión de vuelta.
Mi pseudoprima (una historia que da para otra entrada)decidió que fuéramos a ver el Rey León para hacer una toma de contacto con mi hija que apenas la recordaba.
Es un planazo si te gustan los musicales, es la mejor puesta en escena que he visto en mi vida, muy africana, aunque a mi hija le costaba mantener los ojos abiertos yo lo disfruté como una enana.
Cenar pasta en el Carmine's también es un clásico y a los niños les llama la atención la cantidad(hay que pedir para compartir, rollo la Tagliatella pero versión buena).
Al día siguiente yo me tuve que ir a las nueve de la mañana y mi prima se cogió el día libre con lo cual mi churumbel pudo ver el MOMA (la tienda es lo que más le gustó con diferencia), la biblioteca y la estatua de la libertad ya de cerca y con el día soleado.
Durmió en una casa de un pueblecito americano, de las que salen en las pelis, en el cuarto de los gatos y la llevaron a desayunar tortitas a un restaurante.

Para ella,  fue una experiencia espero inolvidable.Y se puede vivir un año más sin lavavajillas o aspiradora.
¡Que vivan los impulsos!







domingo, 26 de enero de 2020

FOTOS OTOÑO 2019

En casa nos encantan las granadas y solo las comemos en temporada.




Amanece en Miami.
La vista desde el Lincoln Memorial.
Y en honor a la verdad, hubo dos viajes de éste otoño pasado que los disfruté pese a que en ambos sitios había estado antes.Ir hasta  Cayo Hueso a ver la casa de Hemingway cruzando el puente de las siete millas.





 Y llegar hasta isla Muñecas por los canales de Xochimilco pese a lo absurdo del lugar.Pero, oye, si lady Gaga ha ido dos veces, yo no iba a ser menos.


Lo bueno de vivir cerca del mar es que el mes de noviembre tiene muchos días...de playa.
Patio de Harvard.

 Esencia de otoño.
 Estación de Francia.


Y hasta aquí por hoy.










miércoles, 8 de enero de 2020

LIBROS LEÏDOS EN EL OTOÑO DEL 2019

Un millón de gotas.De Victor del árbol.Aunque me gustó más Antes de los años terribles, éste también me ha entretenido.Se documenta y le pone pasión.Es un thriller en toda regla..

El resto de sus vidas  de Jean-Paul Didierlaurent.Una comedia tierna y amable.Con un algo de "road movie".

El mundo después del cumpleaños de Lionel Shriver.Me confundí y cogí ésta en vez de la que había recomendado Viveiro pero Shriver no decepciona, lo que pasa es que Tenemos que hablar de Kevin puso el listón muy alto.La composición de las dos alternativas es original y está bien resuelta.

El guardián invisible de Dolores Redondo.Mi hermana me prestó la trilogía y pese a que en la primera  el decorado y/o ambientación tienen un tirón fuerte no creí que fuera a leerme las otras dos, pero luego las usé para entretenimiento fácil entre libros más densos.

El bar de las grandes esperanzas de J.R.Moehringer.Es el libro perfecto para alguien que quiere escribir y no sabe por dónde empezar.Cuenta su historia pero de una manera entretenida.Solo tienes que observar a tu alrededor y la vida te da un millón de historias para alcanzar a finalizar el puzzle.El escenario es, otra vez, el protagonista.

Legado en los huesos de Dolores Redondo.Leyendo ésta segunda supe que me iba a leer la tercera aunque hay muchas cosas predecibles.Se lee del tirón.

El clamor de los bosques de Richard Powers.Ganador del Pulitzer.Para los que creen en el poder de los árboles, muy apropiado para la que está cayendo con el cambio climático.Un pelín exaltado diría yo pero con algunas historias muy logradas.

La madona de los coches cama de Maurice Dekobra.Me lo recomendó la librera de los grandes almacenes un día en que no tenía nada que leer y ellos nada de lo que yo buscaba.Es una novela estilo francés sobre una mujer muy de los años veinte. Prescindible.

Ofrenda a la tormenta de Dolores Redondo.Una vez acabada la trilogía no creo que insista con la autora.

El llano en llamas de Juan Rulfo.Manuel rivas me había recomendado que no me quedara solo con Pedro Páramo y en un viaje a México compré éste y otro ante la dificultad de encontrarlos aquí.
Muy duro pero imagino que muy realista también.Admirable.

Los errantes de la nobel de literatura del dos mil dieciocho Olga Tokarczuk.Está muy bien escrita, son distintos relatos pero en todos da cuenta de grandes dotes de observación del ser humano y mucha humildad.Muy notable.

Comentad y recomendad.Feliz año nuevo.