martes, 12 de mayo de 2026

UN AÑO MÁS TARDE

 Iba a poner lista de lecturas pero he cambiado de idea.Primero contexto a los últimos seis meses.

 En Septiembre casi recuperada del todo me fui en coche a Asturias con mi churumbel para ponerme a prueba, la vuelta de Bilbao a Logroño conduciendo ella por primera vez superando los límites de velocidad en la autopista superó cualquier prueba a la que me hubiera querido someter.

En octubre volvió la tos, tenía otra bacteria, la pseudomona aeruginosa, es hospitalaria, difícil de eliminar pero se puede convivir con ella, antibiótico mediante.

En noviembre empecé a perder peso.

En diciembre volví a trabajar pasando médicos varios porque pese a que tenía el alta voluntaria desde septiembre había alguien que no tenía ningún interés en que yo volviera y ya había colocado a su acólita en mi puesto con contrato fijo y mi  sueldo(el que yo había tardado treinta y cuatro años en obtener).Trabajé todas las fiestas, navidad, fin de año y reyes inclusive.(¿no quieres sopa?)

En febrero me quitaron cinco de los seis antibióticos que tomaba para intentar frenar la pérdida de peso.

En marzo acudí a la clínica de un mediático PNI harta de no poder comer nada.Después de dos horas de interrogatorio llegaron al “quid” de la cuestión.Tenía deshidratación severa.Lo más ridículo que me ha pasado en la vida, nunca he bebido agua porque no me gusta.Pues amiguitos, que sepáis que infusiones y tés no cuentan como agua porque son diuréticos y eliminas más de lo que bebes.
Al día siguiente, agua y arcadas varias mediante, desaparecieron todos mis males y pude volver a comer normalmente.

En abril aprovechando que tengo que pasar la semana en Miami mando a mi churumbel en “low cost” y hacemos unas pseudovacaciones.Ella que ya tiene veinte tacos también trabajó todas las navidades y no había tenido un día libre desde reyes.(Otro día tengo que escribir de lo que se hereda).

Entramos en mayo, no recupero peso y vuelvo a toser bastante.Muestra de esputo y ahora aparece otra micobacteria de las jodidas, solo me lo cuentan cuando insisto y es que han decidido que vamos a hacer como si no la hubiéramos visto porque no estoy preparada para otra tanda de antibióticos “mix”.

Lo único bueno de éste mes es que se jubila un compañero de trabajo y la vida laboral ya sería perfecta si mañana no aprobara el jefe que con  setenta y cinco años ha tenido que ir a recuperación y que es mi bacteria emocional.

Dicho esto, solo siguen escribiendo cuatro de los casi cincuenta que yo seguía, y no quiero ni pensar cuántos de los doscientos veintidós seguidores han abandonado.

De todos modos, mañana intentaré escribir de lo leído que es a lo que hemos venido.(guiño-guiño).