miércoles, 26 de marzo de 2014

8 versus 80

Ocho son los que ha cumplido mi hija y ochenta los que ha cumplido mi madre.

Mi madre cumplió sus ocho años en un hospital situado en la playa de la Malvarrosa donde había sido conducida en plena guerra civil al quedarse viuda mi  ABUELA , allí permaneció postrada en una cama seis años de su vida.Las niñas en un ala del edificio y los niños en otra.Si les pillaban hablando con ellos las rapaban al cero;mi madre aprendió el lenguaje de los signos.Estuvo varia semanas sin hablar de la impresión de ver a las ratas campar a sus anchas una noche que se desveló.Rompía las muñecas de porcelana en cuanto se iba la tía que se las traía una vez al año.

Mi hija tuvo una fiesta con taller en el museo del chocolate con quince niños más, su alegría fue mayúscula al desenvolver el patinete que le regalaron entre todos. Lleva siempre la melena al viento y salvo actuaciones de música o danza, jamás la obligo a atárselo (he desistido, no es que no lo haya intentado).

Mi madre no tuvo padre, murió cuando ella tenía tres años.
Mi hija tampoco.

Mi madre toda la vida su lema ha sido "vive y deja vivir" pero a su casa nunca me pude presentar con visitas inesperadas.Ella recordaba su casa materna siempre llena de gente que ni le iba ni le venía.
Es muy social. siempre que no sea en su casa.

Mi hija se muere por traer a sus amigas a casa, apenas la dejo.

Lo primero que hago al levantarme es un zumo de naranja para mi hija.
Después de dejarla en el colegio, voy a casa de mis padres para que mi padre se vaya a nadar y haya alguien que le haga el zumo de naranja a mi madre al levantarse.

Ahora que se ha hecho mayor mi madre me lleva la contraria en todo, y me carga, y discutimos a todas horas y tiene celos de mi hija y mi hija tiene que intervenir para que haya paz.

Había un montón de detalles tontos de mi abuela que a mi madre le cargaban y ahora ella repite: esparcir la comida por el plato para no acabársela y luego atiborrarse a dulce, hacer montañitas con las migas de pan, guardar un pañuelo en la manga y sobre todo leer, ver y hablar de política a todas horas.

Pues ayer cuando mi hija me llamó para avisarme que había muerto Suárez para a continuación hacerme un tercer grado sobre el personaje y oír luego sus conclusiones  fue todo uno el ponerseme el vello de punta porque probablemente yo acabe mis días sentada en un sillón viendo en la tele coloquios sobre política, después de haberme atiborrado a dulces y haber recogido las miguitas del mantel....aunque me cueste creerlo....Puta genética.

14 comentarios:

  1. No! Tú estarás leyendo blogs full-time y respondiendo a todo el mundo ;)
    Lo de los pañuelos en la manga no lo entendí nunca, las batas llevan bolsillos para algo....
    Has descrito a tu madre, a la mía, y supongo que a muchas otras.
    Nuestra generación tendrá algunas de esas manías, y otras nuevas.
    Besos!

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  2. Imposible pseudo, estoy segura que dentro de unos cuantos años tendrás miles de cosas mejores que hacer frente a la posibilidad de quedarte sentada en el sillón viendo la vida pasar, que no mujer, que no.

    Un besote.

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  3. Es difícil lo que aquí cuentas, prque es vida y muy dura. Sobre todo, y es una opinión personal, la de tu madre: sufrió mucho y le han quedado marcados rastros de la guerra y postguerra. ¿Y dicen que es mejor olvidar? Francamente no sé qué es mejor, pero olvidar solo conduce a repetir todos los actos nefastos. En cuanto a tu vida, creo que también es dura. Te ha tocado sobrellevar las manías de tu madre, pero la quieres mucho y la sigues cuidando, lo mismo que a tu hija. Eso es lo realmente positivo de tu vida. Tienes gente a quien querer y que, pese a sus caprichos de adulta o de juventud, te quieren. Lo de quedarte sentada en un sillón es lo más trágico que se te puede ocurrir ahora, en tu mano estará invertir esa situación. Eres dueña de tu vida.

    Un fuerte abrazo.

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  4. Según leía me ha dado por pensar que tú te encuentras en medio de estras tres generaciones de mujeres y que tienes a tu abasto terminar con ritos generacionales; que por otra parte tampoco veo tan descabellados.
    Tus seguidores, gracias a este blog, también vamos recogiendo miguita a miguita, el camino que vas trazando en tu existencia.

    Un beso a las tres.

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  5. Qué observaciones más curiosas. Yo ya no digo nada, porque me veo día sí, día también diciendo los topicazos que mi madre soltaba.

    El último que siento hasta la última célula del último pelo de mi cuerpo es el que le digo a la niña grande, cuando me intenta torear: cuando tu vas, yo ya he ido y venido dos veces.

    Te juro que lo odiaba cuando me lo decía mi madre. Y ahora le veo taaaaaaaaaaaaaaanto significado....snif

    Sobre lo del sillón habrá que irse haciendo a la idea, que hay cierta edad, en que el cuerpo no te da para mucho más. Y qué demonios: para leer es lo mejor ¿qué problema habría? ninguno.

    Besitos y felicidades a ambas, y a ti, en tus 8 años como mamá.

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  6. Contrastes que hacen justicia e llenan corazones!

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  7. Parece mentira, no tengo hijos, pero lo cierto es que mi madre comienza a hacer esas cosas que tanto le cansaban de mi abuela. Un besote. (Y feliz cumple a la peque)

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  8. Pues yo ya firmaba porque nosotras siguiéramos las costumbres de mi abuela... Que no es porque fuera la mía, pero era el mejor ser humano que he conocido nunca...

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  9. Ha sido leerla y echarnos a temblar, nosotras también estamos en esas etapas de abuelita, lo de comer es un suplicio tres veces al día, esta semana le gustan las galletas, a la siguiente ¡¡jamás me han gustado las galletas!! Odia la leche y todo deribado, pero si trituramos un pimiento asado en la salsa de queso de los raviolis y le decimos que comemos Raviolis Cremositos, ha sido su plato favorito toda la vida... Esta semana se le ha olvidado como se utiliza el mando de la tele, y claro la culpa es de mamy ¡¡¡que se lo ha cambiado!!!, la pasada no podía hablar con nadie por teléfono porque decidió que los prefijos no había que marcarlos, ¡¡¡estamos en la misma provincia!! En fin, espero que en el futuro, a mi no se me olvide que soy perro.

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  10. Ahh!! Y para más inri, cuando miente se le pone una media sonrisa y le tintinea un brillo en el ojo como el de el Cardenal Richelieu en Los Tres Mosqueperros.. Y eso en la abuelita da mucho miedo que tiene un ojo gris y el otro verde... Tintinea el verde.

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  11. Yo firmaba llegar a los 80! aunque no te veo sentada viendo noticias, seguro que eres más guerrera. Mi madre tiene 77 y tiene más vida social que yo, de hecho nunca la pillo en casa, en fin.

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  12. Jatz me:Eso sí, mi hija me habrá regalado una tablet, que para entonces funcionarán por voz y ya me veo oyendo blogs de ¿política?.Muy retro.

    Akede:no se yo.....lo que aguantará éste cuerpo.

    Moderato don Josef:mi madre tuvo una infancia muy dura, su vida de adulta ha sido miel sobre hojuelas.Y la mia no es dura para nada, quizás me he expresado mal.Solo quería hacer una comparativa y ponerme yo de eslabón.

    Cantona:Lo he dicho otras veces, aprendo mucho de los errores de otros, pero eso no quita para que de vez en cuando, la genética haga estragos.

    Tita:Lo de quedarme leyendo en un sillón leyendo no me asusta, lo de ver Intereconomía si.
    Gracias linda.

    Leovi:Te ha quedado muy poético.

    Meg:Y cuando seas mayor, te verás haciendo las cosas que te cargaban de tu madre.Debe ser ley de vida.
    Gracias.

    Ther:Yo, por tener la fortaleza que tuvo.

    Babunita:Mucha paciencia.Que romántico lo de un ojo de cada color.

    Papa Cangrejo:Yo, desde luego, pondré todo de mi parte.

    Alicia Sánchez:En eso tienes razón.

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  13. ¿Quién sabe como acabaremos...? Me apunto a algo rápido!

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